¿Por qué es importante desintoxicar el hígado 1?

¿Ayuda la desintoxicación del hígado a recuperar la salud?

El hígado es el órgano más grande del cuerpo humano, recibe el 85 % de la sangre, drena casi toda la sangre del intestino y está encargado de metabolizar una enorme cantidad de nutrientes y minerales.

Es el gran depurador, cumple la función de deshacerse de sustancias nocivas como el alcohol, los medicamentos, las drogas y sustancias químicas como pesticidas y aditivos alimenticios.

Elimina hormonas que se quedan en la circulación sanguínea; actúa de manera fundamental en la digestión y se encarga de la producción de un litro de bilis al día la cual se encarga de emulsionar las grasas para que puedan absorberse, estimula el movimiento intestinal y evita la fermentación los gases.

A través de la bilis se drena el colesterol sobrante y los tóxicos que no son solubles en agua.

El hígado tiende a congestionarse principalmente por: consumo frecuente de alcohol, azúcar, alimentos procesados, fritos, aceites de cocina, consumo crónico de medicamentos y los pesticidas agregados a los cultivos de las frutas y verduras.

Emociones como la rabia, el rencor y el resentimiento mal gestionados asociados a estrés y ansiedad también son causa y manifestación de alteraciones en el hígado.

Los síntomas digestivos asociados a congestión hepática según la medicina tradicional china son: Digestiones difíciles, dolor en la boca del estómago, dolor de la región superior derecha del abdomen y sabor amargo en la boca.

Otros síntomas asociados a toxicidad hepática son: dolor en omoplato derecho, dolor en vértex de la cabeza, migraña, elevación del colesterol, enrojecimiento facial y de ojos, trastornos menstruales, contracturas musculares, irritabilidad, ansiedad, mareo y depresión entre otros.

Consejos saludables para un hígado sano:

Frituras: ¿Con qué aceite se debe freír?

Las grasas trans contenidas en muchos alimentos que contienen margarinas vegetales o aceites refinados alteran la actividad enzimática del hígado y su capacidad de procesar y eliminar sustancias tóxicas y cancerígenas indeseables para mantener un equilibrio óptimo y saludable de nuestro cuerpo.

Para freír no se recomiendan los aceites de cocina, se recomiendan más los aceites saturados (Ghee o aceite de coco), estos son mucho más estables y no se descomponen con los cambios de temperatura.

Los aceites de cocina al ser refinados se oxidan en nuestro cuerpo y terminan depositándose en el tejido hepático en forma de triglicéridos generando hígado graso.

El aceite de oliva es mucho más saludable que la mantequilla, pero si vamos a freír es mejor usar la mantequilla o el Ghee (mantequilla clarificada) la cual es considerado en la medicina hindú como un gran remedio.

Por otro lado, la margarina es inaceptable desde todo punto de vista y debería desaparecer de la cocina o evitar su consumo.

En el reino vegetal existen aceites saturados que se pueden recomendar para freír, ya que además de ser muy saludables son muy estables a temperaturas elevadas y no se oxidan. Sugerimos para cocinar y freír el aceite de ajonjolí y el aceite de coco, los cuales deben ser prensados en frío.

Al comprar un aceite prensado en frío, se deben preferir los que se encuentren en botellas de vidrio oscuro, ya que la mayoría de estos aceites son extremadamente sensibles a la luz y al calor.

-No consuma alcohol o reduzca al mínimo su consumo y beba al menos dos litros de agua con limón diarios.

-Solamente coma cuando sienta hambre. El comer constantemente no deja descansar el aparato digestivo.

-No consuma azúcar y trate de no consumir alimentos procesados y con aditivos; su hígado convierte el azúcar en grasa recargándolo aún más.

Evite consumir papas fritas, mayonesa, frutos verdes, panes, pasta y espagueti. Todo esto recarga su hígado aún más.

Dentro de las grasas saludables, merece mención especial la mantequilla clarificada o Ghee de la cual hablaremos a continuación.

Ghee o mantequilla clarificada: Es un alimento ayurvédico elaborado a partir de mantequilla de vaca sin sal, al que se le ha retirado la lactosa y la caseína dando como resultado una grasa de muy buena calidad, muy digerible, tolerante al calor sin que pierda sus propiedades nutraceuticas, ideal para cocinar.

Es 100 % natural, sin conservantes químicos, de mantequilla orgánica y de vacas de libre pastoreo; esta mantequilla resalta el sabor de las comidas, incrementa la absorción de nutrientes, alimento rico en vitaminas A, D, E, K, ácido butírico y omega-3.  Ideal en personas alérgicas e intolerantes a la lactosa.

Suaviza la mucosa gástrica y lubrica el tracto digestivo mejorando procesos como la gastritis, el reflujo, la constipación y la desintoxicación hepática.

Mejora las cifras de colesterol y triglicéridos en sangre, beneficia la función cognitiva y protege la salud cardiovascular.

En general en todas las patologías crónicas existe inflamación subyacente y el Ghee favorece los procesos antiinflamatorios.

Al efecto antiinflamatorio del Ghee, debemos sumarle su gran actividad antioxidante; dos condiciones muy benéficas para la salud cardiovascular.

Gracias a las vitaminas A, E y al selenio contenido en el Ghee, protege las membranas celulares de la acción de los radicales libres. Además, es considerado un agente antitumoral gracias al tipo de ácidos grasos que posee.

Por su elevado contenido de vitamina A en forma de retinol, el Ghee es un gran protector de las mucosas, de la piel y optimiza el buen estado de la visión.

El ácido butírico contenido en el Ghee, mejora la sensibilidad a la insulina en pacientes diabéticos y como apoyo en la pérdida de peso. Así mismo, este ácido graso es clave para recuperar el intestino con permeabilidad intestinal alterada.

Su uso cotidiano promueve la asimilación de nutrientes y fortalece el sistema inmunitario. Puede aplicarse directamente en la piel como crema nutritiva, hidratante y humectante. No necesita refrigerarse.

Hierbas depuradoras del hígado:

Existen hierbas medicinales capaces de apoyar orgánicamente las funciones metabólicas y depuradoras del hígado, dentro de estas las más importantes son: el cardo mariano, el boldo, la alcachofa, el marrubio y el rábano.

Alcachofa:  Es rica en polifenoles, sustancias con propiedades antioxidantes y antiinflamatorias, además influyen en enzimas que estimulan la producción de antioxidantes endógenos como la superóxido dismutasa y la catalasa, importantes en la prevención del envejecimiento orgánico y celular:

La alcachofa estimula la producción de orina y promueve la diuresis, acelera la producción de bilis en el hígado y promueve la salida de la bilis al intestino delgado.

Es rica en inulina la cual ayuda al crecimiento y reproducción de la microflora intestinal, además la inulina posee actividad regenerativa sobre las células hepáticas, favoreciendo la reparación de este órgano.

Boldo: Potente acción antioxidante y hepato regeneradora, desintoxica el hígado, activa la producción de bilis y estimula su expulsión, favorece la limpieza del colon, ayuda a disminuir el colesterol de la sangre y restaura la mucosa estomacal.

Rábano: Rico en sustancias azufradas llamadas glucosinolatos los cuales aumentan la producción de bilis ayudando a desintoxicar la vesícula biliar y facilitando el funcionamiento digestivo.

Además, el rábano mejora la producción de orina, ayudando a mejorar la retención de líquidos y apoya la desintoxicación del colon y del intestino favoreciendo el tránsito intestinal, la distensión abdominal y el estreñimiento.

Cardo Mariano: Es hepato protector, mejora la desintoxicación del hígado, útil como apoyo terapéutico en hígado graso y cirrosis hepática, su principio activo es la silimarina, sustancia que tiene actividad antioxidante, siendo 10 veces superiores a la capacidad antioxidante que posee la vitamina E.

Actúa aumentando la producción de bilis estimulando su expulsión y de esta forma tonifica el sistema digestivo.

Posee propiedades antiinflamatorias, antioxidantes y antialérgicas y disminuye los niveles de colesterol en sangre.

MEDICINA ALTERNATIVA

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